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Spiritualité Providence

Évangile selon Mateo 9, 36-38.10, 1-8 du dimanche 14 junio 2026

Al contemplar aquel gran gentío, Jesús sintió compasión, porque estaban decaídos y desanimados, como ovejas sin pastor. Y dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe trabajadores a recoger su cosecha.» Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio poder sobre los malos espíritus para expulsarlos y para curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Santiago, el hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo y Judas Iscariote, el que lo traicionaría. A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes: «No vayan a tierras de paganos, ni entren en pueblos de samaritanos. Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cerca! Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar.

Réflexion Providence du dimanche 14 de junio

Réflexion:

El evangelio que nos propone la liturgia de hoy es fructífero en temas para la reflexión. Por ejemplo, podríamos enfocarnos en la compasión de Jesús al ver a la multitud abatida. Un segundo asunto podría ser el mandato entregado a los discípulos de orar por trabajadores para la cosecha. Un tercero, el nombramiento de los doce discípulos que acompañaron a Jesús en su misión. Y, finalmente, las instrucciones dadas a los recién nombrados discípulos.

Es en este último punto en el que les invito profundizar. Jesús dio a sus discípulos el don de sanar a los enfermos, de resucitar a los muertos, de limpiar a los leprosos y de expulsar demonios, todos ellos necesarios para cumplir fielmente la misión que se les encomendó. La escena concluye con el recordatorio a los discípulos de cómo, así como ellos han recibido gratuitamente los dones, así mismo deben ponerlos a disposición de las demás personas y de la construcción del Reino de Dios.

Una pregunta que nos podemos hacer entonces es: ¿qué dones hemos recibido gratuitamente para poner a disposición del Reino? Se trata de una invitación a identificar en nosotros, desde una mirada más amplia e intangible —según la teoría de las inteligencias múltiples1, desarrollada por Howard Gardner— qué tipo de inteligencia tenemos más desarrollada para servir al prójimo.

Durante años, en las escuelas, se ha cuantificado y valorado la inteligencia lógico-matemática, la cual nos permite razonar, cuantificar cosas y resolver problemas, entre otras habilidades. La teoría de las inteligencias múltiples reconoce otros siete tipos de inteligencia, que son igualmente importantes para que cada persona se vea a sí misma como una totalidad. Por ejemplo, la inteligencia interpersonal nos ayuda a sentir empatía o captar las emociones de otras personas y es de gran ayuda para el acompañamiento espiritual. Otro ejemplo es la inteligencia musical, que nos permite distinguir sonidos y tonalidades.

Pidamos entonces al Padre Providente que nos ayude a identificar la amplia gama de inteligencias y dones que nos ha regalado, para que podamos poner todo nuestro ser al servicio del Reino de Dios.

Marisol Cornejo

Directora de Operaciones,

Centro Administrativo Hermanas de la Providencia – Bernarda Morin

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Encontrará más información sobre los demás tipos de inteligencia en este enlace: https://www.fundacionmustakis.org/que-es-la-teoria-de-las-inteligencias-multiples-de-gardner/