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¡La mejor amiga de las personas pobres!

Reciban un cordial saludo desde nuestra Casa Madre, lugar donde descansan los restos de nuestra querida Emilia Gamelin… ¡La mejor amiga de las personas pobres!

Querida Familia Providencia:

Desde este lugar de gracia y bendición, nos unimos a ustedes en este fin de semana en que se nos invita a conmemorar esta jornada mundial de los Pobres, renovando así nuestro compromiso de acompañar la vida y las esperanzas de las personas más vulnerables.

Como familia cristiana y como Hermanas de la Providencia, este es un tiempo para renovar nuestro compromiso con el proyecto “humanizador de Jesús”, compartiendo la vida de nuestra gente sencilla, y dejándonos abrazar por su cariño, recibiendo esa “bendición” que nos regalan en cada encuentro. Hoy podemos hacer nuestras las palabras del salmista: “La oración del pobre sube hasta Dios”.

Esa ha sido mi experiencia en el comedor solidario de la Parroquia Nuestra Señora de la Victoria, donde al salir a repartir la comida a las personas en situación de calle y compartir la mesa con ellas, experimento cada fin de semana como me reciben con tanto cariño, y desde lo más profundo de su alma me dicen: «Dios la bendiga hermana».

De esta manera, sabiéndome en comunión con ellos, y compartiendo sus dolores y esperanzas, recuerdo que, en medio de tanta injusticia, estamos llamadas a ser signo de la Providencia de Dios en medio del mundo; procurando así saciar el hambre de pan y el hambre de Dios de nuestro Pueblo.

Y es así como la Providencia de Dios me ha invitado durante este año a caminar con diversas organizaciones sociales que hacen suyos los sufrimientos y las luchas de las personas pobres. Y junto a ellas me reconocido pobre y necesitada de aprender, pues al ver a tantas personas que se entregan generosamente y que desde sus diversas cosmovisiones se ponen al servicio del bien común, vuelvo a recordar que «la mejor manera de encontrarnos es perdernos al servicio de los demás…»

Mónica Campillay, sp.